La TDT
Author: Luis Ferrer i Balsebre Category: GeneralBajé al bar del pueblo a ver el partido del Madrid con el Olimpic y me encontré al camarero futbolero jurando en arameo. Read the rest of this entry »
Bajé al bar del pueblo a ver el partido del Madrid con el Olimpic y me encontré al camarero futbolero jurando en arameo. Read the rest of this entry »
Antes del tsunami de Indonesia en 2004, mi conocimiento sobre el fenómeno de la ola asesina se remontaba a un dibujo que de la misma había en el libro de ciencias naturales de SM de quinto de bachiller. Read the rest of this entry »
No pude ver la gala de TVE en la que se elegía a nuestro representante para el festival de Eurovisión y me perdí el lamentable episodio en el que uno de los finalistas —un chaval apodado El Cobra— desplegaba toda una exhibición de síntomas conductuales que a todos dejó perplejos por lo grosero, violento y fuera de lugar. Read the rest of this entry »
En el sufrir y el gozar los seres humanos solemos ser muy egoístas —sin que esta afirmación tenga nada que ver con el compartir, que pertenece al mundo de la relación que es otro nivel del psiquismo—.
Hace pocos días salían a la luz los resultados de una encuesta elaborada por una potente multinacional farmacéutica acerca de la conducta sexual de los europeos. Por el lado que nos toca, sostienen los resultados, que los españoles dedicamos 1,4 horas a la semana a la practica del sexo. Read the rest of this entry »
Se han parado a pensar cómo hemos pasado en menos de cinco años de estar encantados de habernos conocido a estar hechos unos zorros. De ser la octava potencia a ser la cenicienta europea. De ser una sociedad expansiva y arrogante a estar asustada e inhibida. ¿En qué quedamos? ¿Estamos tan mal como dicen o no?
Una de las ventajas de vivir en una ciudad de provincias —que antiguo queda ya el término— es poder ir al cine de estreno sin demasiadas esperas y reservar una mesa en cualquier restaurante sin mucha demora.
Haciendo uso de este privilegio me fui a ver el fenómeno cinematográfico del momento: Avatar, de James Cameron.
Coincidió por azar que el fin de semana estuviera leyendo un texto sobre El arte de la vida de Z. Bauman y por la noche hiciera un zapping televisivo. En el paseo digital terrestre me encontré con un programa de los habituales —empiezan a ser una fatiga persecutoria— en el que varios contertulios de aspecto poligonero retocado, definían, defendían y polemizaban acerca de lo que es un follamigo, su manual de uso y sus circunstancias.
(Cuento para empezar una década).
Por primera vez en toda su vida pasó la noche de Reyes solo. Sin mujer, sin niños, sin amigos, sin regalos, rigurosamente solo. Tampoco preparó ninguna cena especial como llevaba haciendo en las últimas décadas ni tan siquiera se compró un roscón, su particular magdalena de Proust, su dulce preferido.
No están muy lejos aquellos tiempos en los que al ir al cine se distinguían varios géneros claramente diferenciados: las de recordar, las de romanos, del oeste, de guerra, de amor y lujo, de ciencia ficción y las de terror. Dentro de las de terror estaban las de muertos, psicópatas, momias y —todo un género a parte—, las de vampiros. Read the rest of this entry »