Escrito por Sonia Seijas on Domingo, 7 of Febrero , 2010 at 22:06
Llevo un par de días leyendo en el periódico sobre un curioso enfrentamiento (por llamarlo de alguna manera) que han tenido los de la Sociedad de Autores con unos alumnos de un instituto que querían representar Bodas de Sangre. (aquí la noticia)
La verdad es que hasta el día de hoy me he resistido ante la idea de escribir sobre este tema, porque creo que hay demasiada demagogia por ambas partes y todo el mundo quiere traer el ternero a su matadero en este caso. Hay demasiados intereses de por medio, así que nadie puede ser imparcial de todo, pero hay cosas que me parecen salidas de madre y esta es un ejemplo de ellas. Entiendo más que nadie el tema de la autoría de las obras de cada uno, pero hay veces que el enfrentamiento con la sociedad de autores es ridículo, sobre todo porque creo que, en lugar de adaptarse a los nuevos tiempo y buscar soluciones a los problemas que tienen realmente, están intentando anclarse en lo que ya conocen e intentan frenar a una sociedad que no quiere hacerlo. Realmente ya no me voy a meter en el tema de las descargas ilegales ni demás discurso repetitivo, porque este tipo de temas llevan a callejones sin salida, pero creo sinceramente que al paso que vamos, voy a tener que pagar impuestos hasta por prestar libros y cómics, cosa que hago muy habitualmente. Lo que me hace reflexionar sobre lo que estoy comprando realmente cuando compro un cd, un libro, una película y, con tanto lío, a veces me da ganas de comprar todavía menos. Pienso en que si me gasto casi 10 euros en ver una película y luego otros 20 como mínimo en comprarla, bastante le estoy pagando ya a los autores, ¿no? Y también pienso en que, cuando voy a comprarme una prenda de ropa, que para mí es tan obra de arte como pueda serlo un disco, con toda su producción y todo lo que viene detrás, me dejan probarla para ver cómo me queda y si me encuentro a gusto con ella, antes de decidirme a llevármela a casa y por eso no me cobran nada. ¿Podría pedirles lo mismo a los del cine o a los que me venden los discos? Me da que no. Y entonces empiezo a pensar si acaso se considera que unas cosas deben de tener derechos de autor y tal vez otras no y en quién es el que decide estas cosas. A lo mejor Arguiñano debería también imponernos un canon en los pucheros porque vamos a copiar sus recetas en casa….
No sé, siempre le doy millones de vueltas a esto, porque realmente no veo una solución posible ni positiva para todos, porque ellos quieren seguir forrándose y nadar en dinero, mientras que a nosotros achuchados muchos por la crisis cada vez nos apetece menos pagar por un disco. Y no es que no les tenga respeto a los artistas, sino que creo que tampoco hay que ir por caminos tan desproporcionados, viendo la última casa que se ha comprado Bisbal, cualquiera diría que la piratería hace mella en él, mientras que muchos de los españoles de a pie no tienen ni un duro para ir al cine y, cuando tienen la posibilidad de ver a sus hijos en una función de teatro gratuíta, tienen que rascarse el bolsillo para hacer una colecta y pagar 100 miserables euros a la sociedad de autores. Y todo porque dicen que lo representarán en un teatro profesional.
Igual no compartís mi opinión, pero creo que esto se está saliendo de madre.
Escrito por Sonia Seijas on Viernes, 5 of Febrero , 2010 at 16:38
Sé que hoy para alguien muy especial, esta será la mejor frase de la semana, así que voy a acompañarla de la mejor banda sonora que se me ocurre porque sé que le va a gustar. Y a todos los roqueros del mundo, ya sabéis este finde…. Rock&Roll All Night!!!!
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 3 of Febrero , 2010 at 11:32
Uno de los obsequios por haberme presentado al concurso de relatos de nuestros amigos Chusticieros, era un poema del siempre incombustible Lucideces. Creo que se lo pensó dos veces antes de enviármelo porque, como dijo él, le salió un poco sangriento y sexual y creo que le preocupaba que no me gustase. Nada más lejos de la realidad, al fin y al cabo Las Erinias son almas viscerales y todo lo que eso conlleva. El poema le ha quedado estupendo, a mi modo de ver y muy acertado además, así que aquí os lo dejo, para que lo disfrutéis igual que yo. Si sois sensibles, mejor leed el quiz de mañana en lugar de este post, jeje
Y una vez más, gracias, amigo, por este regalito, de verdad que me ha encantado!
Las Erinias
I.
Me estaban esperando a la salida,
eran tres y vestían todo de negro,
eran tres y eran bellas,
eran tres y a la vez las tres me sonrieron.
Hubiera podido ponerlas a prueba
y que me hubieran seguido
por la comarcal hasta Delfos,
o quizá mejor hasta Vallecas
e intentar convencer a Nidy Kilo
para que me volviera a salvar la vida.
Sin embargo directamente
les lancé las llaves de mi coche,
para que me llevarán allí
donde quisieran poner fin
a mi mejor noche.
Dos de ellas se metieron
en el asiento trasero conmigo,
pero la que conducía no abrió
la boca en todo el camino.
Una de ellas quiso romper el hielo,
bajo la cremallera del pantalón
e inclinó su cabeza entre mis piernas,
Lo hacía tan bien
que cuando quise acariciar su pelo,
sentí los dientes de una serpiente
y extendiéndose en mí
ya todo su veneno.
La otra mientras tanto
me besaba el cuello,
y me decía al oído
que me iban a hacer…
todo lo que Atenea
no les permitió hacer
aquella vez a Orestes.
La intermitencia de los baches
y sus palabras me excitaron tanto,
que no tuve más remedio
que besarla en los labios,
y a cambio ella me partió dulcemente
las piernas de un sólo latigazo.
Cuando hubo terminado
me sujetó la barbilla
y me abrió en canal mi cuello,
pero confieso
me gustó mucho
que me enseñase
cómo se lo tragaba,
mientras mi sangre empezaba
a manchar los asientos.
La que conducía seguía sin hablar
pero nos mirábamos a través del espejo,
y mis ojos empezaron a ser pronto
dos llamas en la oscuridad ardiendo.
El motor se detuvo en medio
de unos solitarios árboles,
y entonces pidió a sus dos hermanas
que salieran del coche…
y por fin se sentó encima de mí
-cara a cara- para violarme.
Sus movimientos me incitaron
a tocarle los pechos,
y luego me cortó venas
y me pidió que por favor
le tiñese de rojo sus cabellos.
Cuando quise abrazarla
liberó el corazón de mi pecho,
y tuve la suerte
de que mis últimos latidos
fueran seducidos por su lengua
y todo su misterio.
Por último sacó un revolver
de sus botas altas
y besó mi frente ,
yo abrí la boca
para sentir el cañón en la garganta.
Un disparo y todo se acaba,
flashes de sangre recogerán
las mejores instantáneas
del último crimen
de la madrugada.
Un disparo y todo se acaba,
y siento en el alma
no haber podido
saciar del todo…
vuestra sed de venganza.
II. Trece meses antes
Que mis manos estén manchadas
de sangre no es nada nuevo,
porque mis manos hacen
que las armas sientan la libertad
como en ningunas otras,
porque mis manos hacen
que las armas relinchen
como caballos desbocados
y que maten con toda su furia,
y todo porque las engañé una noche
y ahora se creen
que soy su dios y su dueño,
y todo porque reclamo
que se haga justicia
desde hace tiempo,
y todo porque lo único
que me excita ya en esta vida,
es la idea de que antes o después
vendrán las Erinias
y por supuesto… su venganza.
Escrito por Sonia Seijas on Lunes, 1 of Febrero , 2010 at 12:21
Ya sé que puedo parecer pesada, pero con lo que me ha costado exportar este vídeo del muvee al youtube para poder subirlo aquí, me merezco colgarlo, porque yo lo valgo
En realidad es el vídeo que tenía que acompañar al post de “Historia de un parto semi-natural” by Sofía, pero como no fui capaz de colgarlo de ninguna manera posible (igual ya es momento de actualizar mi versión del wordpress), al final puse un par de fotos. Pero bueno, que el esfuerzo no haya sido para nada.
Escrito por Sonia Seijas on Sábado, 30 of Enero , 2010 at 20:32
Hoy se celebra en España el Día Escolar de la No-violencia y la Paz, es curioso que se celebre en sábado, la verdad, pero supongo que la mayoría de los colegios lo habrán hecho el viernes. Me imagino que, como la razón para celebrar este día es rememorar y honrar la muerte de uno de los pacifistas más grandes de la historia, Mahatma Ghandi, se prefiere conservar la fecha.
Realmente, es curioso el concepto que tiene hoy por hoy alguna gente de la “paz” y no creo que éste tenga mucho que ver con aquella famosa frase suya: “No hay camino hacia la paz, la paz es el camino.” Creo que cuando la gente piensa en la paz, normalmente piensa en “imponer” la paz, es decir, llegar a un país e imponer la paz por la fuerza. Realmente, no creo que esa sea la mejor forma de proclamar un concepto tan poco preciso como este. Para Ghandi la paz pasaba a través de la desobediencia cívica, las huelgas de hambre y la resistencia pasiva, pero ninguna de ellas traía consigo implícita ninguna señal de fuerza frente a los que oprimían al pueblo hindú. También es cierto, que este tipo de resistencia no puede llevarse a cabo en todos los casos, cuando los nazis invadían el mundo, él proclamaba que los habitantes no se “subyugasen” a ellos, pero que tampoco se enfrentasen directamente a ellos. Evidentemente, Ghandi era un hombre al fin y al cabo y, por lo tanto, no perfecto. De hecho ha tenido muchas críticas por alguno de sus comportamientos, pero aún así, gran parte de su filosofía muestra un concepto de lo que ha de ser la lucha por uno mismo frente a quien intenta vencernos, que no se conocía hasta ese momento en esos niveles.
Para mí, la paz empieza en uno mismo, en tener claro que la violencia no es la primera opción sino la última de todas, a la que debe acogerse uno cuando todo (y digo todo) lo demás ha fallado. Y por supuesto, no creo en una “paz a la carta” impuesta por algunos a los que interesa controlar a otros pueblos. ¿Qué es para vosotros?
Escrito por Sonia Seijas on Jueves, 28 of Enero , 2010 at 9:29
Bueno chicos, ahí va el quiz de hoy. Jordi, hoy, por Tutatis que acierto alguno de los juegos que te quedan en tu quiz, que esto ya empieza a ser vergonzoso, jejeje. Suerte a todos!!
- Empezó dedicándose a la religión.
- A pesar de su abolengo, creció en uno de los barrios más pobres de su ciudad.
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 27 of Enero , 2010 at 14:22
Hoy os propongo un juego. Estoy un poco nostálgica con la música de los 70 y 80 y he encontrado un vídeo con un mezcladillo de videoclips de esta época. A ver si sois capaces de adivinar todos los artistas y las canciones.
Aviso, no vale mirar el vídeo en Youtube que sale la respuesta, ¿eh? Y es más divertido si lo intentamos hacer todos sin mirar.
Escrito por Sonia Seijas on Martes, 26 of Enero , 2010 at 14:37
Después de la resaca y limpiarme bien todas las babas soltadas estos días con la preciosa Sofía, vamos a volver a temas más oscuros.
Este fin de semana pasado, estrenaron “La herencia Valdemar“, un proyecto español muy ambicionso y que pretende seguir sacándole partido al empuje que parece que está teniendo el cine de este género en España. No podéis imaginaros las ganas que tengo de ver esta película, no sólo porque es una especie de homenaje-obra póstuma del gran Paul Naschy, que nos abandonó hace poco, sino porque Lovecraf y su mundo es algo que me ha fascinado desde siempre. Realmente todo el estilo que creó escribiendo me ha tenido fascinada desde siempre, al igual que Poe, Bierce y algunos otros más o menos de la época. La verdad es que esa forma de dejar que el lector se imagine el terror que puede aparecer delante de él, en lugar de describirlo pormenorizadamente es un recurso que, para las novelas de terror es primordial. Aquello que nos imaginamos siempre es mucho peor que lo que nos describen, sobre todo porque lo adaptamos a nuestros terrores personales. Cuando Lovecraft describe una criatura como “indescriptible”, “innombrable”, “con formas que aterrorizan a nuestros sentidos”…. cada uno de nosotros saca su propio terror particular y lo fusiona con el que él nos ofrece. En parte es por eso por lo que creo que todos los intentos de llevar al cine algo de este autor han sido siempre un fracaso o, por lo menos, una decepción. Porque lo que imagine el director, el guionista o el productor nunca será como lo que nos hemos imaginado nosotros. Bueno, hay una mención especial que he de hacer en esto. Una película en blanco y negro de la que ya os hablé en su momento y que realmente creo que sí recoge la esencia de este autor.
En fin, que espero poder ver la película esta semana y contáros si ha cumplido mis expectativas o no, de momento aquí os dejo esto de muestra.
Escrito por Sonia Seijas on Sábado, 23 of Enero , 2010 at 16:40
Ya hace algunos meses que puedo oir con bastante claridad a papá y a mamá. Antes sólo oía murmullos y ecos a lo lejos, como si estuvieran detrás de una pared muy gorda, pero ahora soy más grande y los oigo mucho mejor. Lo sé porque cada vez estoy más apretada aquí dentro. Llevan mucho tiempo haciendo planes para mí, los oigo andando por la casa, colocando algunas cosas y descolocando otras. Hablan mucho de lo que harán cuando llegue y de cómo quieren que nazca. Mamá habla de que no quiere que suframos ni yo ni ella y de que una cosa llamada “parto natural” es lo mejor para las dos. Papá dice todo el tiempo que lo que sea bueno para mamá y para mí, también es bueno para él. No sé por qué pero creo que últimamente habla con tono más suave con mamá y parece darle la razón en todo. Me hace mucha gracia, porque a veces hablan muy bajito, como si estuviesen quedándose dormidos y creo que piensan que no les oigo y luego papá lo repite todo en alto, acariciando el techo por encima de mí. Siempre empieza con un suave “Sofía…”, como si yo estuviese esperando esa señal para prestar atención, pero lo que no sabe es que yo ya escucho desde hace rato.
Aún así, desde hace unas semanas, parece que las cosas no van igual. Mamá está nerviosa y me lleva todo el rato de un lado para otro. Subimos y bajamos escaleras, caminamos todo el rato, nos ponemos a remojo… la verdad es que me estoy mareando un poco aquí dentro. Hace tres días me llevaron a un sitio en el que alguien les hablaba de que teníamos que quedarnos allí porque yo tardaba mucho en nacer. Todo el mundo dice: “La niña no quiere salir” y yo pienso, “Claro, como si yo supiese cómo se hace eso”. La verdad es que se está bien aquí dentro. Es un sitio calentito y mamá y papá me hablan mucho y me acarician a través de la barriguita de mamá, así que me gusta estar aquí. Aunque si es para hacerlos felices, me imagino que no quedará más remedio que salir, así que poco a poco voy desperezándome y estirándome y creo que eso hace que el cuerpo de mami también se estire un poco.
Mientras tanto, parece que hay mucho movimiento a nuestro alrededor. Durante dos días oigo muchas voces, parece que somos un poco raros, porque los médicos no hacen más que preguntar a mamá si está segura de lo que quiere hacer. Creo que mis papis deben ser muy novatos, porque todas las voces que oigo parecen querer decirles lo que tienen que hacer y, por sus cómo lo dicen, parece que todo esto no es lo normal y de que piensan que ellos están un poco chalados. Mami dice que si es necesario nos iremos para casa, pero en ese momento estiro sin querer una pierna y, de repente, ya no estoy nadando en nada. Mami se ríe y dice: “Oh, Oh, yo no me he meado”, así que papi decide que no nos vamos a ninguna parte. Más tarde lo oigo hablar con la abuela, que la última vez que llamó gritaba mucho, casi podía oirla yo, diciéndole a papi que se dejara de “modernidades” y me dejase salir de una vez. A ver si va a resultar que es papa el que no quiere que salga. Pero esta vez no grita, dice cosas graciosas porque papá se ríe mucho. Luego, le cuenta a mamá que la abuela ha dicho que menos mal que yo le hago caso, aunque en realidad no sé a qué se refiere porque yo no he hecho nada.
Oigo muchas voces de gente que viene para acompañar a mami mientras me lleva a pasear por todo el hospital. La tía Sonia bromea mucho, dice que me va a enseñar un montón de palabrotas así que mamá suelta una carcajada, debe ser algo divertido, me gustaría aprenderlo nada más salir. Además, le dice a papi que soy una cabezota y que ya salgo queriendo hacer las cosas a mi modo. Papi se ríe y dice que estoy castigada desde ya. No sé muy bien qué significa esto, pero creo que no me va a gustar, así que me encojo un poco.
El segundo día por la tarde todo empieza a moverse por aquí dentro. Mami grita mucho y estoy un poco preocupada porque, de tantas vueltas que he dado, ya no sé ni dónde tengo los brazos ni dónde las piernas. Noto como el corazón de mamá se acelera muchísimo y aprieta la barriga para que yo vaya hacia algún sitio, pero no tengo muy claro a dónde. Las otras voces hablan muy alto, como si estuviesen muy alterados y después de muchísimas horas le dicen a papi que tiene que salir porque no encuentran mi latido. Tampoco sé qué es eso. Me da la impresión de que tengo muchísimo que aprender cuando encuentre cómo se sale de aquí. Por un momento noto cómo la respiración de papá se queda parada y, de repente, ya no lo oigo. Pero oigo mucha gente alrededor de mamá. Todo el mundo dice que estoy mal colocada y que así no voy a salir por mis propios medios. Dicen que van a tener que hacer una cosa llamada cesárea. Otra palabra más para aprender, aunque de ésta sí que sé algo, a mami no le gusta, porque su corazón se acelera. ¿Es que no entienden que yo también soy novata en esto? Es mi primera vez y empiezo a estar un poco perdida. Me gustaría verlos a ellos en mi lugar, aquí todo está oscuro y no hay nada que señale el camino.
De repente, noto como si el mundo se me viniese encima y una tonelada de kilos me empujase hacia abajo. Me siento aplastada y, aunque esto es blandito, es como si todo empequeñeciese de repente. Por si fuera poco, noto de repente una cosa muy fría que se me pega a la cabeza y empieza a tirar de mí. Es como si me succionara un tubo o algo así. Tengo la sensación de que voy a ahogarme, porque todo aprieta alrededor y, al final, es como si el mundo se abriese de repente y un montón de manos me tocasen.
Al fin veo la cara de mami. Me gusta. Me gusta mucho, porque sonríe y me mira con ojos brillantes, aunque está colorada y se nota que lo ha pasado mal. Quiero decirle que me alegro de estar por fin con ellos. Pero sólo puedo abrir la boca y llorar, supongo que es el primer paso. Las palabras ya vendrán luego.
Papi entra corriendo, como una exhalación y se abraza a mami, como si no la hubiese visto en muchísimo tiempo. Me mira de reojo y sonríe. También me gusta la sonrisa de papá, parece tan pequeño como yo cuando lo hace. Y, bueno, aquí estoy. Creo que ésta será la aventura de mi vida.