Escrito por Sonia Seijas on Viernes, 31 of Octubre , 2008 at 13:39
Esta noche es Halloween, mi fiesta preferida del año con muchísima diferencia. Me encanta, y eso que todos mis primeros recuerdos de ella es pasar mi cumpleaños en cementerios y entre tumbas. Supongo que eso también ha conformado mi carácter algo oscuro en algunas ocasiones ^__^. El caso es que, a propósito de esta noche, siempre veo una de mis dos películas favoritas, “El cuervo” o, casi siempre “Pesadilla antes de Navidad”, por eso, para empezar quiero compartir con vosotros unos minutos de esta maravillosa película, la intro que contiene dos cosas que me encantan, la voz de mi adorado Vincent Price y la canción “This is Halloween”, aunque cualquiera de las otras con la voz de Danny Elfman haciendo de Jack hacen mis delicias, esta me gusta especialmente y me pone de muy buen humor para empezar este día.
Por eso siempre monto una fiesta con mis amigos, con disfraces, calabazas, y zombies, jajaja, muchos zombies ^__^ Ya sé que puede ser muy americano, pero me gusta mucho y realmente la disfruto. La del año pasado tuvo esta pinta:
A ver qué tal se da la de este año. Normalmente es el momento en el que hago propósitos para mi año siguiente. Para este año sólo pido que el universo me deje seguir protegiendo y cuidando de la gente a la que quiero. Poder conseguir que sean felices. Me gusta pensar que la noche de Halloween es una noche especial, no sólo por el nombre, aquí en Galicia, se celebra también el Samhain, que es una fiesta de origen celta, pagana, que se eliminó con el cristianismo y que era el “año nuevo” para ellos, por eso hago mis propósitos este día, a pesar de que suele ser un par de días más tarde, para mí es como si fuera esta noche. Una noche de comunión entre los espíritus y los vivos, en el que la gente que ya nos ha abandonado. Tradicionalmente se creía que en esta noche tenían un permiso especial para caminar entre nosotros. Nada me gustaría más que por un instante se cumpliera y realmente pudiera abrazar a alguna gente que ya se ha ido. Les diría tantas cosas… Así que simplemente, hago mis propósitos de año con ellos y les pido que me ayuden a conseguirlos. Y luego, que sea lo que el Universo quiera.
Feliz noche de Halloween a todos. Espero que os lleguen mis oscuros y sangrientos besos ^__^
Un regalito:
Estoy dibujado entre la luz y la oscuridad
Donde otros ven sus objetivos
Divina Simetría
Debería besar el colmillo de la víbora
O anunciar con fuerza la muerte del Hombre
Me estoy hundiendo en las arenas movedizas de mi pensamiento
Y no tendré el poder nunca más
No creas en ti mismo
No te engañes con las creencias
El Conocimiento viene con la libertad de la Muerte… David Bowie, “Quicksand”
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 29 of Octubre , 2008 at 16:51
El cuento que compartí el otro día, tenía una razón de ser, me gusta releerlo siempre en vísperas de mi cumpleaños, y como eso será pasado mañana, me entraron ganas también de compartirlo con vosotros. Ya sobrepaso la treintena, pero estoy convencida, como decía Satanillo, que cada año son más las cosas mecánicas que tenemos que hacer, de esas que no se apuntan en la libreta virtual de la que habla el cuidador del cementerio, que parece que el ritmo con el que puedes sumar momentos va decreciendo por momentos. Sin embargo, al pararme a leerlo todos los años, me doy cuenta de que a pesar de esto, mi vida, gracias al universo, está llena de gente que me quiere y a la que quiero y que nos brindamos mútuamente un montón de estos instantes de felicidad.
Este ha sido un año duro, complicado y por eso, ante la llegada de mi fiesta preferida, el Halloween (y no sólo porque naciera esa noche), quiero dar las gracias al universo por todas las cosas buenas que me ha dado, a pesar de los malos momentos. Siempre he pensado que los amigos son aquellas personas que hacen una casita en tu corazón y allí se quedan, pero ahora, con los años, he llegado a la conclusión además de que los amigos, los de verdad, a veces apenas comparten contigo unos instantes y otras veces lo hacen toda una vida. Tengo amigos a los que quiero muchísimo y que veo apenas dos o tres veces al año, como mucho, pero por los que iría a cualquier sitio; otros, viven apenas a unos metros de mi casa; otros, que todavía están por llegar, escondidos en alguna parte yotros que he encontrado casi sin darme cuenta. Este año he encontrado mucha de esta gente maravillosa, casi toda por trabajo, pero que han traspasado con creces esa barrera de “compi de” y ya considero parte de mi vida, se queden el tiempo que se queden. Y mucha otra ha seguido habitando esa casita en mi corazón otro año más. No me importa tanto el tiempo que pueda llegar a compartir con alguien, sino que ese tiempo esté plagado de momentos que queden en mi memoria y mi corazón, y con alguna de esta gente esto es lo que ha ocurrido para mí. Mucha alegría, muchas risas… un montón de segundos para mi libreta. También, he apuntado minutos, días, semanas por mi niña, mi madre, mis tías, mis primas… la familia siempre ha sido importante para mí y el gen, ese gen que compartimos, lo hace todo más especial, sobre todo ahora que dos de las de nuestra generación van a ampliar el espectro y habrá nueva hornada ^__^ (mucha suerte futuras mamás!!); ellos son mi refugio siempre, no necesito palabras ni gestos, solo estar y eso es importantísimo, mi hermanita siempre ha sido mi mitad, mi complemento y eso no cambiará ni con 40, 50, 60… Y, luego, él, el que me acompaña en este difícil camino que es la vida, que a lo largo de tantos años ha ido apuntando conmigo momentos y sensaciones, con altos y bajos, pero con el que anoté uno de los mejores momentos de mi vida hasta ahora y que me hubiese gustado tanto poder compartir con mi padre, que me pareció estar sintiéndolo a mi lado en todo momento.
Y a la gente de la cual sólo conozco las palabras, los pensamientos y los sentimientos que van dejando como gotitas de agua en este mini-mar que he creado. De los que probablemente nunca conoceré el rostro pero sí un trozo de alma.
Gracias a todos por el tiempo anotado en mi libreta, porque cuando ya rebasas ciertas edades no te importan cosas superficiales, como quién es el que aguanta más cerveza o quién puede hacer la travesura más gorda, te importa la gente con la que lo compartes, el oir su risa con una broma, el poder estar ahí cuando necesitan un abrazo, el sentir que puedes hacer algo por ellos, cuidarlos, protegerlos… todo eso es importante y son segundos preciosos que no cambiaría por nada del mundo. Ains! Parece que la edad me pone un poco melancólica, a ver si es que mi reloj biológico va por aquí y no por donde debería de ir ^__^ Espero poder seguir anotando muchas cosas y ofrecer mucho que anotar a los demás, el amor es algo universal, importante y creo que cuando lo sientes, tan solo quieres que la otra persona sea feliz, ya sea tu madre, tu padre, tu hermano, tu novia, tu marido, tu suegro, tu abuelo, el perro del del quinto… en fin, que mucha felicidad para todos, que es mi cumple en unos días y hay que celebrarlo.
Dios, me ha quedado hippie total. Mejor me dedico a la filosofía… O_o
Escrito por Sonia Seijas on Lunes, 27 of Octubre , 2008 at 17:00
“Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como buscador. Un buscador es alguien que busca. No necesariamente es alguien que encuentra. Tampoco es alguien que sabe lo que está buscando. Es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.
Un día nuestro Buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de Kammir. Él había aprendido a hacer caso riguroso a esas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió. Después de dos días de marcha por los polvorientos caminos, divisó Kammir a lo lejos, pero un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras. Estaba rodeaba por completo por una especie de valla pequeña de madera lustrada, y una portezuela de bronce lo invitaba a entrar.
De pronto sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.
El Buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como por azar entre los árboles. Dejó que sus ojos, que eran los de un buscador, pasearan por el lugar… y quizá por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción. “Abedul Tare, vivió 8 años, 6 meses, 2 semanas y 3 días”. Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra. Era una lápida, y sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar…
Mirando a su alrededor, el hombre se dio cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Al acercarse a leerla, descifró: “Lamar Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas”. El buscador se sintió terriblemente conmocionado. Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra una lápida. Todas tenían inscripciones similares: un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto, pero lo que lo contactó con el espanto, fue comprobar que, el que más tiempo había vivido, apenas sobrepasaba 11 años. Embargado por un dolor terrible, se sentó y se puso a llorar.
El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó, lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.
-No, ningún familiar – dijo el buscador - Pero… ¿qué pasa con este pueblo? ¿Qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿Por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? ¿Cuál es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que lo ha obligado a construir un cementerio de niños?
El anciano cuidador sonrió y dijo:
“Puede usted serenarse, no hay tal maldición, lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré… Cuando un joven cumple quince años, sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí, colgando del cuello, y es tradición entre nosotros que, a partir de entonces, cada vez que uno disfruta intensamente de algo, abra la libreta y anote en ella: a la izquierda, qué fue lo disfrutado…, a la derecha, cuanto tiempo duró ese gozo. ¿Conoció a su novia y se enamoró de ella? ¿Cuánto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? ¿Una semana, dos? ¿tres semanas y media? Y después… la emoción del primer beso, ¿cuánto duró? ¿El minuto y medio del beso? ¿Dos días? ¿Una semana?
Y el embarazo o el nacimiento del primer hijo? ¿y el casamiento de los amigos? ¿y el viaje más deseado? ¿y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano? ¿Cuánto duró el disfrutar de estas situaciones? ¿horas? ¿días?…
Así vamos anotando en la libreta cada momento, cada gozo, cada sentimiento pleno e intenso… y cuando alguien se muere, es nuestra costumbre abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo sobre su tumba. Porque ése es, para nosotros, el único y verdadero tiempo vivido.”
Siempre me ha gustado muchísimo esta historia ^__^ Ojalá todos podáis anotar un montón de años en vuestras libretas personales.
Escrito por Sonia Seijas on Sábado, 25 of Octubre , 2008 at 8:44
Directo desde el blog de C.O.M.P.I.E.S., nos llega este regalito de Victor, que de verdad no tiene desperdicio. Si en algo os véis reflejados, sí, pensad que tenéis un poquito de alma de friki en vuestro interior. ^___^
Escrito por Sonia Seijas on Viernes, 24 of Octubre , 2008 at 8:07
Ayer, nuestro Barnikel estuvo de cumple, así que como regalo, le voy a obsequiar con algo que le prometí hacer, una crítica de su corto “18.1″, podéis verlo pinchando aquí primero, así lo véis antes de mis comentarios y luego le hacemos una critiquilla entre todos, ok?
Bueno, pues empecemos. La música me ha gustado mucho, le da mucho ambiente al corto, aunque en algunos casos estridente, me ha recordado a las míticas pelis antiguas en las que no sabías que pasaba algo hasta que no escuchabas la típica musiquilla de terror, creo que le da mucho “cuerpo” a las escenas.
La idea es muy buena, sobre todo porque no te esperas el enlace del final con el título, bueno, por lo menos yo no me lo esperaba, aunque quizás la escena que se desarrolla en la cocina es la que menos me ha gustado, creo que no enlaza tan bien como las otras entre sí. Me gustaron mucho, en ese sentido, las dos escenas en las que los padres tienen las conversaciones separadas con los hijos y se conectan las dos a través de las preguntas y las respuestas, muy buena la idea y el montaje, la verdad.
En fin, espero que también le deis vuestra opinión, que seguro que lo agradece. Además, hay que potenciar más iniciativas de estas y yo, en el fondo, estoy segura de que Barnikel llegará lejos en este mundillo ^___^
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 22 of Octubre , 2008 at 15:47
He pensado que hace muchísimo tiempo que no os pongo una historia de las de folletín, ya sabéis de las que yo pongo el principio y vosotros la seguís por donde os plazca. Así que allá voy…
“Los viejos árboles hablan de historias ya pasadas, de hombres y mujeres que vivieron y murieron bajo sus copas, que amaron y odiaron llorando encaramados en sus ramas. Pero hay árboles, como el de esta historia, que encierran grandes secretos y cuya misión va más allá que la de cualquier arbol mundano.
Nuestro pequeño sauce no parecería, en realidad, de este tipo de árboles, ya que era delgado y de aspecto enfermizo, pero poco a poco dejó crecer sus ramas y, aunque estas pesaban muchísimo y caían hacia el suelo, a los niños les gustaba esconderse entre ellas y los mayores agradecían ese cobijo fresco los días de sol y el amparo que ofrecía en los días de lluvia. Así que no es de estrañar que el arma del crimen fuese a parar a sus raíces, al fin y al cabo era tan buen sitio como otro cualquiera…”
Escrito por Sonia Seijas on Martes, 21 of Octubre , 2008 at 8:24
“La terrible agonía de eones me miró a través de sus lúgubres ojos, a través de sus pupilas perdidas en la inmensidad de un sentimiento que no supe descifrar. Avancé hacia aquello casi sin sentir el suelo bajo mis pies y me dí cuenta de que flotaba sobre una masa informe de fluido verdoso y que despedía un hedor insoportable. Y entonces, caí en la cuenta de que no era yo el que avanzaba hacia él, sino que me atraía hacia el pequeño islote en el que se hallaba encaramadoy encogido.
A pesar de la terrible visión, nada había que me hiciese sentir pavor o desespero, una sensación de no estar dentro de mi cuerpo, de no ser dueño de mí mismo recorría mi mente y nacía en la base de mi cráneo, de modo que todo parecía natural e incluso deseable. Nunca antes, en las incontables noches en las que este sueño me visitaba cada vez más palpable; nunca, lo había sentido tan nítido, tan cerca. Casi podía sentir como ese olor a podredumbre se pegaba a mi piel, atravesándome, contaminando cada célula de mi cuerpo, como si quisiera transformarme, redimirme…
Y al llegar a la base del islote alcé la cabeza y contemplé el horror, que desde entonces habita en mí en esta celda oscura en la que me han recluído, contemplé su rostro y me ví reflejado. Ya que aquel ser llevaba mis pómulos, mis labios, mis ojos… pero no era yo, no, me llevaba como una careta y cualquier día vendrá a buscar lo que desea. Noto su olor y cada vez es más cercano, o tal vez soy yo mismo el que se pondrá el disfraz de Él para consumir mi humanidad y ser eternamente su esclavo.”
Escrito por Sonia Seijas on Lunes, 20 of Octubre , 2008 at 10:56
Llega esta serie, que tantas risas me ha sacado en el canal de Youtube, a la Sexta. Ayer fue su presentación con el sketch que se ve a continuación. Reconozco que verla tan elaborada me ha llamado un poco la atención, acostumbrada a verla mucho más cutre, pero sigue siento igual de graciosa. Os la dejo para que disfrutéis. ^__^ (la cara del padre es la caña)