Escrito por Sonia Seijas on Jueves, 31 of Diciembre , 2009 at 8:40
Os dejo el quiz de hoy, que además tiene de aderezo especial que es la última entrada del año y, por lo tanto, el último quiz del año. Y como cojo un avión a Barcelona en una hora, igual tenéis que esperar un poco a ver quién lo ha acertado. Intentaré ponerlo para que penséis un poquito. ¡Suerte a todos! Y buena entrada en el 2010.
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 30 of Diciembre , 2009 at 13:32
Bueno, llega el momento de hacer, al igual que el año pasado, los propósitos del año nuevo y repasar los pasados para ver si se han cumplido. El año pasado escribía:
“Mis propósitos para el 2009 serán:
1. Seguir haciendo de este mi rincón, vuestro rincón, nuestro rincón y el rincón de todos los nuevos que vengan.
2. Acabar (por fin!!) mi tesis doctoral (sospecho que este va a ser uno de los de más difícil cumplimiento…).
3. Aprender a dar las curvas con la bicicleta (no preguntéis, así no tendré que avergonzarme y explicarlo).
4. Hacer más feliz, si puedo, a la gente a la que quiero.
5. Aprender japonés y obtener el siguiente nivel de inglés.
6. Dar millones de mimos a la siguiente generación de Ramos que está por nacer este año (y a las mamás, por supuestísimo).
7. Retomar mi gusto por coger la cámara para sacar fotos hasta de las hormigas, lo he tenido un poco abandonado…
8. No perder el gusto por leer ni escribir y que el mar siga sirviéndome de inspiración, me recuerda a los ojos de mi abuela.
9. Convertirme en el “universo”, fundar mi propia religión y conseguir a través de mi nuevo yo-todopoderoso hacer un par de milagritos que necesito, el más importante, que mi abuela deje de sufrir, sea cual sea el final que se necesite para ello.
10. Conseguir que cierta personita retome el gusto de venir a dormir a casa los viernes para ver pelis cutres, japonesadas, zombies y… hartarnos de dulces.”
Repasando, creo que los he ido cumpliendo todos, menos el segundo, el tercero, el séptimo, por supuesto el noveno y el décimo tampco del todo. La tesis sigue arrancando a trozos, con todo el movimiento que he tenido últimamente, las malas épocas y demás está un poco en “pause”, pero este fin de semana he organizado todas mis carpetas y he decidido darle el último empujón antes de que mi director de tesis que tiene una paciencia infinita, decida darme por un caso perdido de verdad. En cuanto a las curvas…. en fin, aún no he tocado la bici, así que supongo que tendrá que ser un propósito para el 2010 también; al igual que la cámara, que está bastante abandonada, lasfotos no me salen como antes así que necesitaré volver a retomar la inspiración sea como sea, porque realmente disfruto a través del objetivo. Y si os lo estáis preguntando, no, todavía no he creado una religión en torno al “universo”, pero todo se andará.
En fin, supongo que está bastante bien, considerando el año movidito que he tenido, así que pensemos en los propósitos para el 2010 y a ver si esta vez consigo hacer pleno al 10:
1. Por supuestísimo, acabar la tesis, es más, acabarla en el primer trimestre del 2010 para empezar bien la primavera.
2. Ayudar a que Sofía llegue al mundo en las mejores condiciones posibles y que su mamá y ella tengan la experiencia de su vida ese día.
3. Comprar especias en Candem, para eso debería ir a Londres, jejeje y ver, in situ, la colección egipcia del British Museum.
4. Hacer de mi vida menos mi trabajo y más mi disfrute.
5. Seguir intentando hacer de esto mi salón con chimenea, libros y algunos buenos conversadores. Que siga siendo siempre algo que salga del corazón al teclado.
6. Seguir cuidando de los que quiero, proteger todo sentimiento importante y cuidar de mis amigos para que sientan que siempre pueden contar conmigo.
7. Tengo un pequeño proyectito al que espero poder dar forma este año. Si va saliendo adelante, ya os lo contaré, sino, lo dejo ahí, en misterio, para que no se rompa la magia.
8. Ganarles de una vez a mi hermana y a Tere al Bejewell de las narices, porque no sé que hacen las tías que no hay quien las supere. Me tienen frustrada,
9. No perder el contacto con gente que tengo lejos, que veo muy poco y que quiero mucho, muchísimo. Ana, Adrián, Tor, Natali, Sofi, Mª José, Beatriz, mi niña Moni, Tano, Iaguiño, Iván, Iñaki, …. buf, sé que me olvido de muchos, pero que mi pensamiento los englobe a todos. No quiero descuidarme y perder gente que merece tanto la pena.
10. Venga, vale, aprenderé a dar las dichosas curvas en la bicicleta. Iba a poner lo de “crear mi propia secta”, pero creo que esto es infinítamente más viable, aunque sigo teniendo ese “milagrito” para mi abuela pendiente. Como los libros y el mar ya siguen formando parte de mi proyecto de vida, no necesito incluírlos en mis propósitos este año.
¿Vosotros también tenéis algún propósito de año nuevo?
Escrito por Sonia Seijas on Martes, 29 of Diciembre , 2009 at 14:10
Hace más o menos 14 o 15 años, se instauró en Kyoto, en el Templo Kiyomizu (清水寺) la costumbre de realizar una ceremonia en la que se anuncia el kanji escogido por los japoneses para cada año. Para los que no lo recuerden, este templo es el que está hecho sin ningún clavo, sólo con tablones ensamblados. Creo que todavía no os he hablado en ninguno de los viajes de él, pero todo se andará. En definitiva, que durante el mes de noviembre, los japoneses votan a través de internet o por correo qué kanji les parece más apropiado para ese año a través de la Fundación de Examen de Aptitud en Kanji (¡vaya nombrecito!). Parece ser que este año han tado 161.365 japoneses y han elegido con 14094 votos este kanji:新 -Shin
Y que significa algo así como “nuevo” o “reciente”, que creo que entienden también como novedades o cambios y que por eso ha sido elegido este año, frente a muchos otros. Un buen kanji, la verdad, para representar todo lo que le ha pasado al mundo, aunque yo creo que habría escogido el de “caos” más bien.
Escrito por Sonia Seijas on Lunes, 28 of Diciembre , 2009 at 14:02
A pesar de que hoy es el día de los Inocentes, como ya el año pasado os hablé un poco de la festividad, hoy voy a obviarlo y hablar de algo que tiene que ver un poco más con el corazón.
Hace unos días estaba leyendo el prólogo de un libro de Walter Riso, un psicólogo que escribe mucho sobre las relaciones sociales y cómo nos llevan muchas veces a situaciones que no queremos, de hecho, el libro del que os hablo se llama “Cuestión de dignidad”. El título me llamó la atención y leí un estracto. La verdad, no se diferencia mucho de los libros tradicionales de autoayuda, pero este hombre, igual que alguno que otro pensador como Punset, intenta ahondar en alguno de sus ensayos en el alma humana y, por consiguiente, en un terreno mucho más árido y menos agradecido, como es el “amar”.
Realmente, me llamó la atención sobre todo, aquellos textos en los que habla sobre el amor y el sufrimiento. Su punto de vista coincide mucho en algunas cosas con el mío, parece que muchas veces sólo se entiende el amor a través del sufrimiento. Jesús nos amaba, por eso nos entregó su vida sufriendo. Romeo y Julieta se amaban, por eso murieron el uno por el otro sufriendo. Parece como si una cosa no pudiese vivir sin la otra, cuando yo creo que más bien debería ser todo lo contrario. Cuando realmente no sufres al lado de alguien, cuando no es necesario tener celos, ni pasarlo mal tanto cuando está como cuando no, ese sentimiento, ese es precisamente el que hay que cuidar y no aquellas imitaciones de amor que nos empeñamos en perseguir muchas veces, que tan sólo hacen nuestra vida más miserable. Mientras somos adolescentes, tan sólo entendemos este sentimiento como una posesión, como si poseyésemos completamente al otro y por ello tuviese que entregarnos toda su energía, su atención, su palabra, su vida en definitiva. Dependemos totalmente de las reacciones del otro, mientras que deberíamos pensar sólo en poner en la brasa de nuestras relaciones lo mejor de nosotros mismos y esperar a ver qué se cocina. Parece que estamos más centrados en el “le amo pero no sé si me ama”, “quiero estar con esta persona pero me hace daño”, “esto es lo mejor para mí aunque no sé si es lo que quiero”,… Todo esto no me parecen más que excusas para no enfrentarnos a la realidad de que seguimos enfrentándonos al amor como adolescentes, con miedo y con rencor, ¿qué importan los sentimientos del otro? O amas o no amas, pero no lo supedites a lo que sientan los demás y si no es correspondido, a seguir creciendo y caminando, pero sin sufrir, al fin y al cabo el que ama es el que lo da todo de sí y no debe sentirse mal por ello, sino símplemente seguir adelante. Creo sinceramente, que cuando vamos conociéndonos a nosotros mismos y a la gente a la que queremos no es necesario todo ese teatrillo. Realmente se puede amar sin sufrir y esta es una lección que debemos aprender, porque aquel que nos ame será el que intente ahorrarnos ese sufrimiento.
¿Y por qué esta reflexión? Pues precisamente por un cuento de este mismo autor que se llama como el post, “¿Amar o Depender?”. A ver qué os parece. (La ilustración también es de Dulac)
Cuentan que una bella princesa estaba buscando consorte. Aristocratas y adinerados señores habían llegado de todas partes para ofrecer sus maravillosos regalos. Joyas, tierras, ejércitosy tronos conformaban los obsequios para conquistar a tan especial criatura. Entre los candidatos se encontraba un joven plebeyo, que no tenía más riquezas que amor y perseverancia. Cuando le llego el momento de hablar, dijo:
“Princesa, te he amado toda mi vida. Como soy un hombre pobre y no tengo tesoros para darte, te ofrezco mi sacrificio como prueba de amor… Estare cien días sentado bajo tu ventana, sin más alimentos que la lluvia y sin más ropas que las que llevo puestas…Esa es mi dote…”
La princesa, conmovida por semejante gesto de amor, decidió aceptar:
“Tendrás tu oportunidad: Si pasas la prueba, me desposarás”.
Así pasaron las horas y los días. El pretendiente estuvo sentado, soportando los vientos, la nieve y las noches heladas. Sin pestañear, con la vista fija en el balcón de su amada, el valiente vasallo siguió firme en su empeño, sin desfallecer un momento. De vez en cuando la cortina de la ventana real dejaba traslucir la esbelta figura de la princesa, la cual, con un noble gesto y una sonrisa, aprobaba la faena.
Todo iba a las mil maravillas. Incluso algunos optimistas habian comenzado a planear los festejos. Al llegar el día noventa y nueve, los pobladores de la zona habían salido a animar al próximo monarca. Todo era alegría y jolgorio, hasta que, de pronto, cuando faltaba una hora para cumplirse el plazo, ante la mirada atónita de los asistentes y la perplejidad de la infanta, el joven se levantó y sin dar explicación alguna, se alejó lentamente del lugar.
Unas semanas después, mientras deambulaba por un solitario camino, un niño de la comarca lo alcanzó y le preguntó a quemarropa:
“¿Qué fué lo te que ocurrió?…Estabas a un paso de lograr la meta…¿Por qué perdiste esa portunidad?… ¿Por qué te retiraste?…”
Con profunda consternación y algunas lagrimas mal disimuladas, contestó en voz baja:
“No me ahorró ni un día de sufrimiento…Ni siquiera una hora……… No merecía mi amor…”.
Escrito por Sonia Seijas on Sábado, 26 of Diciembre , 2009 at 19:04
REGLAS:
Regla nº 1: Cardio
Regla nº 2: Mata y remata
Regla nº 3: Ojo con los baños
Regla nº 4: Pónte el cinturón de seguridad
Regla nº 7: Viaja ligero
Regla nº 8: Pégate a un tipo duro
Regla nº 17: No te hagas el héroe
Regla nº 18: Haz calentamiento
Regla nº 21: Evita los puticlubs
Regla nº 22: Asegúrate una salida
Regla nº 31: Revisa el asiento trasero
Regla nº 32 (mi preferida): Disfruta de los pequeños detalles
Estas son las reglas que aparecen desde el principio de la película Zombieland, que tuve la suerte de ver el otro día en preestreno gracias a unas entradas que regalaba la Fnac. Si sois fans de los zombies como mi hermana y yo, disfrutaréis la película muchísimo, porque la verdad es que además de bien montada, tiene un guión ocurrente y no deja que pierdas el hilo ni un solo momento. Además, las reglas de Columbus, el protagonista adolescente de la trama, amenizan todo el metraje apareciendo de vez en cuando como carteles sobreimpresos sobre la imagen. Aunque, sin duda, de lo mejor es el papel de Woody Harrelson como Tallahasse, que es algo así como un cowboy mata-zombies y un poco bruto dentro de la historia. Sin duda, un acierto para mejorar el resultado final, que desde Zombies Party, no había visto en ninguna otra película del género.
He aprovechado estas últimas semanas para ver algo del cine que tengo pendiente, realmente la lista ya llegaba a una longitud preocupante, así que he ido viendo tanto antiguas como nuevas, todo lo que he podido y me he prometido a mí misma no dejar pasar un mes sin ir a un cine. Como decía, muchas de estas películas eran de terror, claro, el estilo me gusta mucho, pero con esta, con esta realmente disfruté. Me reí desde el minuto cero hasta el final, así que si os gusta este tipo de cine, os la recomiendo muchísimo. Para que veais lo que podéis esperar, os dejo un trailer que recoge los cinco primeros minutos de película, eso sí, si sois un poco aprensivos no le deis al “play”, al fin y al cabo es una peli de zombies y hay vísceras, sangre, órganos y muchos, muchos tiros.
Escrito por Sonia Seijas on Jueves, 24 of Diciembre , 2009 at 20:03
Ostras!! Con tanta compra de última hora y tanta cosa, casi se me olvida poneros el quiz. Espero que los que la celebréis lo disfrutéis todo lo que podáis, y los que no, seais tan felices como una noche cualquiera. Y… suerte!!
PISTAS:
- Su cara estuvo en algún momento impresa en algún tipo de billete de algún país.
- Aunque nadie lo sospeche por su trayectoria, le encantaba escribir poemas. Lo de la “trayectoria” lo digo porque su ámbito no era tanto el de las letras como el de las ciencias.
- Dedicó su vida a lo mismo que su pareja, aunque en su caso, el reconocimiento fue mucho mayor por diversos motivos.
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 23 of Diciembre , 2009 at 10:45
A pesar de que nos abandonó sobre los años 50, Dulac era un ilustrador de futuro, un ilustrador de sueños, con esos lápices que caracterizan a ciertos artistas a través de los que sólo puedes llegar a imaginar un mundo lleno de hadas, duendes, princesas o cualquier otra cosa que quisiera mostrarte. Me gusta especialmente este ilustrador, por lo mismo que muchos otros, el tratado que hace del color en todos sus trabajos y, también, porque hizo unos maravillosos trabajos sobre los cuentos de Andersen que me vuelven loca.
Lo descubrí por casualidad, buscando algunas imagenes sobre Japón y quedó para mí en mi memoria, hasta que el otro día, en el quiz, recordé que había hecho una colección de láminas sobre los cuentos de Las mil y una noches y me pareció que era una buena elección. Lo cierto es que, aunque dicen que este francés tuvo la suerte de vivir la “edad de oro” de la ilustración en su país natal, creo que de igual manera sería capaz de maravillarnos con sus ilustraciones casi cien años después. Eso es lo maravilloso de los tejedores de sueños como este, que realmente pueden hacerte soñar hoy, mañana o dentro de cien años.
Escrito por Sonia Seijas on Lunes, 21 of Diciembre , 2009 at 18:45
El año pasado ya os pregunté en qué os gastaríais, por ejemplo, un millón de euros en el caso de que os tocase y yo también os conté en qué creía que me lo gastaría yo, así que este año, aún en vísperas del día del sorteo navideño, no ahondaré más en el tema. Lo que sí me hace pensar un poco es que, en estos tiempos que estamos, igual hubiese sido una buena idea haber variado un poquito el sistema de premios y repartirlos un poco más. En lugar de tres premios tan gordos, diez, doce o algo un poco más ámplio que permitiese que un pellizco pudiese llegar a más gente. La crisis nos hunde cada día un poco más, cada vez se ven más familias que tienen que acabar en la calle y padres que, con pensiones ínfimas, tienen que echar mano de las familias de sus hijos ya adultos porque se han quedado sin trabajo. Por eso pienso que tal vez se podrían repartir un poco las ganancias o incluso hacer una especie de “amigo invisible” entre familias más ricas y pudientes y aquellas que apenas podrán cenar una sopa caliente el día de navidad. Seguro que podría salir algo interesante de ahí, que de repente llegase a casa un paquete con un montón de comida y que no se supiera de dónde viene. Eso sí sería espíritu navideño.
Ya sabéis que a mí la navidad me gusta lo justito, este año, no he llegado ni a poner un solo adorno en casa. Creo firmemente que todo lo bueno que puedes hacer en esta época del año es igual de bueno en cualquier otra y que, en realidad, lo único bueno que tiene es que puedes ver a algunas personas que de otra forma no podrías ver. Esa sí que es una buena lotería para navidad, la de poder estar con gente que a penas puedes ver un par de veces al año y que aquí, gracias a vacaciones y aun pequeño esfuerzo extra, puedes disfrutar de su compañía. Creo que uno de los efectos negativos de la crisis es, en parte este, nos da la sensación de que con la “seguridad” con la que creíamos vivir se muere todo lo demás, cuando no es así. Como os decía hace poco, una de las cosas que aprendí con La elegancia del erizo es que no hay que menospreciar las cosas buenas, sino saborearlas y vivirlas al máximo el tiempo que se nos permita, porque no sabemos nunca cuánto va a ser ese tiempo. Así que este año, como lotería de navidad, os deseo muchos momentos increíbles e irrepetibles para el año que viene. Vengan de la forma que vengan y duren lo que duren, esa será nuestra lotería para la crisis.
Bueno, y si alguno se hace rico mañana, que comparta su alegría con nosotros. Yo apuesto por el …. a ver…… 15348, a ver si me hago bruja después de esto.
Escrito por Sonia Seijas on Domingo, 20 of Diciembre , 2009 at 17:23
Como los domingos suelen ser días bastante off, he decidido volver a hacerlos temáticos, igual que cuando los dedicábamos a Cthulhu o al Dr. Horrible en su día. Así que, a partir de ahora un domingo se lo dedicaremos a nuestro adorado Barney y sus teorías sobre los “Brothers” y los ligues y otra a los dichos que circulan por la red sobre Chuck Norris, que siempre me hacen reír muchísimo.
Ley de Murphy aplicada a Chuck Norris: La tostada siempre cae por el lado de la mantequilla, excepto la de Chuck Norris, que no se atreve a caer.
Escrito por Sonia Seijas on Sábado, 19 of Diciembre , 2009 at 20:49
“La eternidad se nos escapa”, esta es una de esas frases que quedaron grabadas en mí después de leer en su momento La elegancia del erizo, de Muriel Barbery. Así que cuando me enteré de que estrenaban su versión cinematográfica me propuse firmemente no perdérmela como me pasó con otras, aunque tuviese que luchar contra el universo mismo y sus calamidades. En realidad, no fue tan sólo lo mucho que me gustó el libro, sino que me parecía una empresa del todo descabellada que alguien pensase llevar a la pantalla un libro contado de una manera tan peculiar y tenía realmente muchas ganas de ver cuál podría ser el resultado. Ha ocurrido además, que por una feliz casualidad, el universo se alió a mi favor y además la estrenaron en una maravillosa versión original subtitulada.
En fin, que esta mañana he abusado bastante de la buena fe de Noelia y la he arrastrado a verla en francés y a las 12 de la mañana. Tenía ganas de verla, pero cuando me dijo que sólo había leído el libro hasta la mitad me entraron unas ganas terribles de sacarla de allí pitando y llevarla a ver cualquier otra cosa. Era consciente de que le iba a estropear la lectura, pero aún así insistió así que entramos a verla. Lo cierto es que cambian bastantes cosas del libro, se comen muchísimos pasajes importantes y, sobre todo en el final, estropean un poco la esencia con la que me quedé yo del libro al intentar hacerlo tan deprisa. El resultado es una película bastante aceptable, que no llega ni por asomo al nivel del libro, pero que si has leído este antes, te hace reconocer ciertos detalles que hacen que vuelvas a sentir lo mismo que cuando lo estabas leyendo. En realidad la trama habla sobre todo de cómo todos somos peces intentando salir de la pecera y que, en realidad muchos peces, al igual que los erizos, tienen un aspecto por fuera pero un mundo interior que nadie espera encontrar y que sólo en ciertos casos, cuando dos erizos se encuentran cara a cara son capaces de reconcer el uno frente al otro. Aunque en casi todas las páginas de librerías encontraréis el siguiente resumen: “En el número 7 de la calle Grenelle, un inmueble burgués de París, nada es lo que parece. Dos de sus habitantes esconden un secreto. Renée, la portera, lleva mucho tiempo fingiendo ser una mujer común. Paloma tiene doce años y oculta una inteligencia extraordinaria. Ambas llevan una vida solitaria, mientras se esfuerzan por sobrevivir y vencer la desesperanza. La llegada de un hombre misterioso al edificio propiciará el encuentro de estas dos almas gemelas.”
En definitiva, que os la recomiendo. Pero, si váis a hacerlo en primer lugar plantearos leer el libro para disfrutarla mucho más y, en segundo lugar, creo que merece la pena oirla en francés.