Décimo tercer día: me enamoré de Miyajima
Escrito por Sonia Seijas on Martes, 1 of Diciembre , 2009 at 15:16
El otro día, en el cumpleaños de una amiga, estuvimos viendo fotos de su reciente viaje a tierras niponas y recordé que no había terminado todavía mi crónica del viaje y mi autopromesa de que esta vez la haría al completo (aunque fuese tarde) y no como en el viaje del 2007 que la dejé a medias. Así que he decidido ir terminando la crónica sea como sea, porque sólo quedan un par de días y no quiero faltar a mi palabra.
El decimotercer día de viaje era uno de los más esperados, porque íbamos a desplazarnos a Miyajima (宮島), una ciudad de la isla de Itsukushima (厳島), muy cerquita de Hiroshima y a la que yo no había tenido oportunidad de ir en el otro viaje. Me hacía mucha ilusión visitar esta isla, porque es donde se encuentra el torii en medio del mar que siempre sale en un montón de fotos y que, os puedo asegurar, visto en directo impresiona muchísimo más.
Antes de subirnos en el shinkasen camino a Miyajima, decidimos visitar el mercado de Kyoto. Ya sabéis que me encantan los mercados, coon todos esos colores y olores, pero los japoneses me gustan especialmente, porque hay tanta variedad de alimentos distintos y todos rodeados de muchísimas especias y tan bien presentados y con cartelitos dibujados . Me cansé de sacar fotos y olisquearlo todo como si fuese un perro policía. Dentro de la dieta japonesa, abundan los vegetales y los encurtidos, así que imaginaros lo bien que se lo pasó una vegetariana como yo en el medio de todo ese derroche culinario.
Pero, al final, aún así, optamos por la deliciosa comida para llevar que se sirve en los seven eleven de todo Japón. La verdad es que hay muchísima variedad y lo más típico es llevarse un Bentō (弁当), me decidí por un sandwich, un Onigiri (お握り) y algo de postre, porque la verdad es que estas bolas de arroz, bueno, en este caso más bien triángulo de arroz, me traen loca.
Como podréis imaginaros, como Miyajima es una isla, no se puede llegar en shinkasen hasta ella, sino que llegas a un punto en el que tienes que subirte en un barco. Sin embargo, si teneis un precioso pase de JRPass como el que sacamos nosotros, no te supondrá un problema, porque se va en shinkasen hasta Hiroshima y desde allí hay una línea de metro superficial (de Japan Rail también) que en 8 paradas de deja en Miyajima-guchi donde te bajas y sólo tienes que subirte al ferry hay 5 minutos a pie en linea recta y además las líneas JR también operan allí así que sólo tienes que buscar un ferry que ponga JR en gigante y subirte en él. La verdad es que a estas alturas del viaje ya estábamos todos un poco cansados y creo que fue una buena elección el hacer noche en esta isla, porque te transmite una paz y un reposo que no he encontrado en ningún otro sitio de Japón.
La verdad, es que no os recomiendo meteros dentro del ferry, a no ser que haga mucho frío. Lo impresionante es ver la isla y cómo os se va uno aproximando al puerto. A lo lejos el torii se va haciendo cada vez más grande y si viajais en primavera como nosotros, podréis ver manchones de cerezos en flor alrededor de todos los templos. Sentí una paz inmensa conmigo misma mientras nos acercábamos, con el viento congelado en la cara y pequeñas gotas del mar nipón salpicándome. Creo que fue uno de los momentos más espirituales del viaje. Ahora, con la vorágine que tengo de trabajo y que no me da tiempo apenas ni de pensar en lo que hago, hecho de menos un poco de esa paz que respiré esos apenas 10 minutos que dura el trayecto. Esa sensación me la traje conmigo y la guardo para momentos de mucho estrés, para los que no tengo ni siquiera tiempo de ir a plantar mi cara al gélido embite del aire marino cuando bate en las rocas. Justo para esos.
En fin, después del momento metafísico, sigamos. Una cosa que llama mucho la atención a los viajeros, es la enorme población de ciervos que hay en la isla y lo acostumbrados que están al ser humano. De hecho, no os aconsejo que dejéis nada de papel al alcance de su boca, porque lo devorarán antes de que seais capaces de reaccionar. Si se os ocurre darles algo de comer, os pasará lo mismo que os conté sobre las cabras de la Ruta del Cares, os perseguirán hasta que les deis algo más y los más osados, incluso se atreverán a daros unos toquecitos con su cabeza.
Nuestro hotel estaba en el lado opuesto al torii de la isla. Para que os hagáis una idea y no os perdáis si llegais algún día, os dejo un simpático mapa en castellano, donde salen hasta los ciervos de los que os hablaba antes, además de todos los templos que puedes visitar.
Como os decía, nuestro hotel estaba hacia el oeste, subiendo una preciosa cuesta de cerezos y justo frente al mar. Tardamos un buen rato caminando en darnos cuenta de que tenían un servicio de recogida justo donde nos dejó el ferry, pero realmente mereció la pena el trayecto porque el paseo era precioso.
Casi todos los hoteles de Miyajima son muy tradicionales, de hecho, os encontraréis con el problema de que todos ellos van con cena incluída y por lo tanto el alojamiento os saldrá un poco más caro. En la isla no hay demasiados sitios donde cenar, sí donde “picar” algo, pero para cenar está muy complicado porque todos los restaurantes cierran muy pronto. Incluso nuestro hotel, cerraba las puertas a las 10 y hasta por la mañana ya no podías volver a entrar. Lo bautizamos como el hotel de los Johnny’s, porque todos los chicos que trabajaban allí eran muy jóvenes y tenían aspecto de cantantes de pop. Algún día os explicaré qué es eso de los Johnny’s, pero lo cierto es que te choca al entrar en un hotel que vengan a quitarte los zapatos y te pongan las zapatillas en los pies. Lo difícil es volver a encontrarlos al día siguiente, jeje
La verdad es que las vistas desde la habitación del hotel fueron un sueño hecho realidad.
Luego, bajamos a visitar la zona del paseo que va desde el embarcadero hasta el primer templo. La verdad es que a esas horas, primeras de la tarde, había muchísima gente, que se fue retirando poco a poco conforme fueron avanzando las horas. Encontré un hombre que recreaba monstruos de cine y otras cosas con piezas de bicicletas viejas, increíble, porque sólo podías verlas si te acercabas muchísimo, de lejos parecía simplemente una figura hecha con hierros y poco más.
Además, tuvimos ocasión de probar alguno de los alimentos típicos que se ofrecían en los puestos ambulantes de camino al templo. Un consejo, por mucho que le veáis buena pinta a un trozo de pata de pulpo o calamar ensartada en un palo, preparad una dentadura a prueba de todo para poder roerlo, porque se hace casi imposible!!
El santuario sintoísta de Itsukushima, es el más conocido de la zona. El sintoísmo o Shinto (神道 “el camino de los Dioses”), es una religión que nació en Japón y que no tiene los mismos paradigmas que las demás, de hecho ni tiene fudnador, ni reglas, ni ídolos…. símplemente, se expresa a través de ella el amor por la naturaleza e intenta en todo momento que todos sus elementos estén en armonía con ella. Supongo que por eso esta isla me ha impactado tanto, poruq etoda ella es un enorme santuario (de hecho de ahí viene su nombre “isla santuario” más o menos) y me imagino que por eso decidieron que su santuario se adentrase en el mar y formase parte de él, así como el torii por el que se llega a su entrada a través del mar. Este impresionante pórtico está construído en madera de alcanfor y mide 16 metros de altura, que parece poco, pero que visto en vivo impresiona bastante, la verdad. Dentro del templo en sí, hay como tres zonas difreneciadas el Heiden, donde habitan los dioses; el Haiden, donde sólo pueden entrar los sacerdotes y el Haraiden, donde puede entrar cualquiera a rendir culto. Nos contaron en el hotel, que esta era una zona donde se hacían muchas representaciones teatrales y musicales en la plataforma de entrada que está justo en frente del torii. Hay que pensar que en esta isla, al ser considerada sagrada, no se permitió durante mucho tiempo la entrada a mujeres (ya que no se podía ni nacer ni parir en ella) y los viejos eran muchas veces trasladados porque tampoco se podía morir en ella.
Y esta es la preciosa foto del torii anocheciendo. Os recomiendo que esperéis a que se ponga el sol para poder disfrutar de una vista tan increíble, si sólo lo veis de día no os daréis cuenta de lo hermoso que puede llegar a ser con el cambio en los colores y la iluminación conforme va apagándose la luz del sol.
En los alrededores del templo hay un montón de cerezos y una pagoda preciosa a la que hay que acceder subiendo unas escaleras. Tenéis que ir temprano para que no os pase como a nosotros, que tanto la pagoda como el templo de la parte superior, tuvimos que verlo solo por fuera, porque ya habían cerrado al público. Recordad que en Japón los horarios son totalmente distintos a los del mundo occidental.
Como buenos gaijines (una palabra japonesa un poco despectiva para designar a los “extranjeros”), nos bajamos atravesando el campo, en lugar de por el camino como los buenos japonesitos ^__^
Por el camino, de vuelta al hotel, encontramos un montón de cosas curiosas y graciosas, de las que más, los cartelitos que tienes para meter la cabeza y sacar la foto, que en Japón parecen de rigor en cualquier parte. Debe ser que a ellos les hace mucha gracia. Y además, la pala de servir arroz más grande del mundo, delante de la que Isidoro, como buen cocinero de profesión, posó la mar de orgulloso.
Una vez de vuelta en el hotel, descubrimos cómo controlaban la población de ciervos… no diré más. Yo no tuve ocasión porque soy vegetariana, pero alguno creo que se imaginaría que se estaba comiendo al bambi que había acariciado por la tarde.
¡Ya queda menos! Esta vez tengo que terminarla al completo sea como sea.
Categoria: Viaje Japon 2009, Japón
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Comentario por Simon
Made Martes, 1 of Diciembre , 2009 at 18:01
Ains! Miyajima…que recuerdos, que pequeño paraiso. Animo con contar el viaje a Japon, me gusta leer y recordar a traves de tu blog. Y ademas de ver esas fotos tan chulas!
Comentario por Eulogio
Made Martes, 1 of Diciembre , 2009 at 20:16
Jo, ¡que envidia!.
Un abrazote.
Comentario por Jordi
Made Miércoles, 2 of Diciembre , 2009 at 9:02
Cuando volvemos…? ^_^
Comentario por Chema
Made Miércoles, 2 of Diciembre , 2009 at 10:24
Japon 2011 …. dios hay que ir, por favor, decirme que repetis en 2011 que voy de cabeza.
Comentario por Sonia Seijas
Made Miércoles, 2 of Diciembre , 2009 at 13:38
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Tú tienta Jordi, que luego sales escaldado, jejeje
Comentario por Jordi
Made Miércoles, 2 of Diciembre , 2009 at 15:23
Eing.. tentar? la última vez que lo comenté, acabamos en Japón.
O:)
Comentario por Sonia Seijas
Made Jueves, 3 of Diciembre , 2009 at 13:34
Pues vas por el mismo camino ^_^
Aunque esta vez voto por algo más enxebre ![]()
Comentario por Jordi
Made Jueves, 3 of Diciembre , 2009 at 17:33
Ejem… traduce ‘enxebre’. Tranquilo?

































