Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 27 of Mayo , 2009 at 10:51
Aportado por Chema, esta maravilla que no conocía. Para aquellos como yo, que sean fans de El Señor de los Anillos es increíble el pensar lo que se puede hacer con un presupuesto de apenas 5000 $ y con mucha, mucha ilusión. Os dejo un enlace de la primera parte en Youtube, pero os recomiendo que piquéis en el de abajo porque está la película completa y la calidad es mucho mayor, además también está subitulado en castellano. La verdad, me da hasta ganas de intentar hacer uno nosotros, jejeje.
Escrito por Sonia Seijas on Domingo, 7 of Septiembre , 2008 at 20:59
(seguimos con nuestras aventuras lo anterior aquí)
En el lapsus de todos estos acontecimientos y con el revuelo montado, van desapareciendo los pocos que parecían rondar por la taberna, a excepción de nuestros protagonistas y un hombre mayor con una buena barriga, cuyos ropajes parecen indicar que es un ilustre habitante del pueblo, hasta el posadero parece haber se disuelto en el aire.
El hombre se presenta como el alcalde y se ofrece a llevar al hombre herido a su casa, para dar prueba de la hospitalidad de su pueblo y se ofrece también a darles a ellos comida y alojamiento. Los personajes parecen mostrarse recelosos y ante las evasivas del alcalde a sus preguntas (tan sólo sabe alabar los manjares y el buen hacer culinario de la zona), no parecen dispuestos a dejarlo ir así como así, con lo que aceptan su invitación. Mientras caminan a través del pueblo, pasan la plaza central, la herrería y se miran unos a otros intentando sacar algo de información de su respectivo aspecto, sin mucho éxito en realidad. `
La casa del alcalde no es demasiado ostentosa en realidad, casi podría ser de cualquier mercader del pueblo, una casa con dos plantas, a la que acceden por una puerta trasera que da a una gran cocina-comedor con una gran mesa de madera y donde dos sirvientes se afanan por preparar algo de cena. El alcalde les murmura que tienen más invitados a cenar y que dispongan la habitación de los baños por si alguno quiere tomar un baño caliente. Aunque al principio se resisten, finalmente todos pasan a refrescarse, sin darese cuenta de que el herido ha desaparecido y no se han dado cuenta ni de cómo ni de cuándo. Así que durante la cena, todos insisten en preguntar al alcalde, que nuevamente con evasivas les hace desistir a la altura de los postres.
En estos momentos, nuestros personajes toman por fin conciencia de sí mismos como grupo y comprenden que para solucinar esta situación han de trabajar en equipo, así que hablan entre ellos sobre qué estrategia deberían seguir esa noche.
Suenan aullidos en la noche, a lo lejos, en el bosque. Y Satxa empieza a ponerse nerviosa y parece tener mucha prisa por marcharse, así que murmura algo de lavarse las manos y se encierra en la habitación de los baños. Naiara y Brida, que no la han perdido de vista, la siguen y se dan cuenta de que no contesta cuando la llaman a través de la puerta. Intrigadas por este cambio se quedan allí paradas cuando oyen cristales rompiéndose al otro lado de la puerta.
Volvamos entonces a Satxa, que, en su empeño por querer salir de esa habitación y correr al bosque, no se le ha ocurrido mejor cosa que tirar contra una ventana un melón de los que había apiñados en unas cestas al fondo de la habitación, con el consiguiente estropicio.
Así que nuestras amigas, y concretamente Brida, en un acceso de “agilidad” (y haciendo alarde de su primera pifia en el juego) y de impaciencia, olvida la calma y las formas de su raza y propina una patada a la puerta… Claro está, al no estar acostumbrada a este tipo de quehaceres, su pie queda incrustado en la puerta y ésta sigue cerrada.
¿Qué pasará a continuación?
¿Dónde habrá ido Satxa? ¿Conseguirán extraer la pierna de la pobre Brida?
(esto empieza a parecerse ya a un serial de la tele)
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 13 of Agosto , 2008 at 8:54
(Ya que estamos en Feria de Cómic, sigamos con nuestra aventura)
Mientras saborea un buen trago, nuestro amigo Petyr interroga al posadero sobre el destacamento que al parecer debería de pasar ese mismo día y no puede ocultar su frustración al descubrir que ya se han marchado. También Satxa hace una serie de preguntas al pobre hombre, que por su cara, no parecen llevarla a ninguna parte o por lo menos, a ninguna a dónde quisiera ir.
En ese momento, una sombra de cinco dedos se desliza cerca de la abultada bolsa que cuelga del cinto de Dwalin. Es Lodelix, por supuesto, que no ha podido resistir la tentación de hacerse con ese premio que parece contener más monedas de oro de las que ha visto en los últimos años. Con lo que no contaba era con que sus dedos se enredaran en la correa de la bolsa y que el enano se daría cuenta.
Dwalin nota algo en su costado y, cuando baja la mirada, se encuentra con Lodelix, o más bien con la mano de Lodelix sería más correcto. Al principio, no puede salir de su asombro, pero cuando reacciona, sin mediar palabra y con la fuerza que caracteriza a los de su raza, agarra a Lódelix por el frente y lo estrella contra la pared de la posada que da al establo.
Todos giran la cabeza al oir tal estruendo, no entienden demasiado bien qué está pasando y esperan, expectantes, a ver qué sucede. Justo en el momento en el que Dwalin se encara de nuevo con nuestro ladrón y lleva la mano a la parte de su cinto de la cual cuelga una enorme hacha, se abre bruscamente la puerta. En el umbral se recorta la figura de un hombre sucio, cuyas ropas están hechas pedazos y con el cuerpo semiencorvado hacia delante. Se desploma al intentar dar un paso dentro de la posada. Naiara y Satxa se levantan inmediatamente a atender al herido, mientras que Dwalin y Brida parecen no tener demasiado interés, al fin y al cabo, sólo es un humano más. El que más agradece la interrupción es quizás Lodelix, que respira aliviado al ver que se ha librado momentaneamente de la “atención” del enano.
Después de recibir unos primeros auxilios bastante precipitados, el herido parece recobrarse por un instante y balbucea algo sobre un ataque a su caravana de mitril antes de desmayarse de nuevo. Esto parece activar el interés de alguno de nuestros amigos, Petyr se interesa por la caravana (¿será la que busca?), Dwalin porque se siente responsable del envío y Brida, porque el que la dirigía era un explorador amigo suyo…
Escrito por Sonia Seijas on Martes, 5 of Agosto , 2008 at 9:38
Y os preguntaréis cómo este grupo tan dispar de aventureros han acabado teniendo una historia común, pues bien, todo empieza aquí…
Nuestra historia comienza con un enano entregando un cargamento muy especial en Bree, un cargamento de mitryl encargado por un noble gondoriano de gran poder. Una vez puesto en manos del destacamento designado para recogerlo, nuestro enano al que ya conocéis, Dwalin, se encamina hacia la taberna para refrescar su garganta antes de seguir su camino de vuelta a casa.
La taberna está bastante vacía para la hora que es y menos en esta ciudad, pero al nenano no le resulta extraño, para él los humanos nunca hacen nada normal. Después de dos cervezas y ver que toda la afluencia de la taberna se reduce a cuatro sujetos que susurran en una esquina y el posadero, la puerta se abre y entra un numeroneano con un porte altivo y noble. Como todos supondréis, sí, se trata de nuestro mago Petyr y también tiene motivos para estar aquí y, a pesar de que él no lo sabe, llega tarde. Ha venido del norte, en busca de una respuesta sobre su pasado que todavía no encontrará.
En ese mismo instante, entran en la ciudad, provenientes del camino sur, otros viajeros en una caravana, donde viajan otros tres de nuestros amigos: Brida, la elfa, que es la exploradora que dirige la caravana; Naiara, una dunledina que viaja para conocer algo de mundo, vivir nuevas aventuras y encontrar algo que lleva buscando mucho tiempo; y, por último, Lodelix, un dorwinrim muy amigo de las ciudades bulliciosas, llenas de sacas con dinero que pasan fácilmente de mano en mano.
Todos ellos acaban en la posada, el reposo del viajero. Incluso una beórnida, algo poco común de encontrar en una ciudad, termina encaminándose hacia ella. En realidad, es la última en llegar, ya que Satxa (que así se llama) usa siempre caminos poco convencionales. Ella también busca algo muy importante para su pueblo. Lo que no sospecha, ni ninguno de ellos, es que algún tipo de fuerza superior ha querido que sus destinos se unieran en este punto y que éste sería tan sólo el comienzo de sus aventuras.
Escrito por Sonia Seijas on Viernes, 11 of Julio , 2008 at 18:23
Bueno, era normal que ahora le tocase el turno a las chicas del grupo, ¿no? Ahora conoceréis a dos aguerridas guerreras y una exploradora muy peculiares ^_^
En primer lugar está Satcha, una de las guerreras, y seguramente una de las que más ha cambiado a lo largo de la historia.
Al principio, se nos presenta como una joven e inexperta Beórnida, con muchas ganas de aventura y unos principios juveniles muy fuertes, tal vez inculcados por su hermano, que el resto de sus compañeros conocerían más tarde.
Tiene una especial predilección por un lobezno que la acompaña siempre, y que encierra un secreto, que aún a día de hoy sus compañeros no conocen, ni tan siquiera ella misma lo tiene muy claro… Sin embargo, para ella es su compañero más valioso y fiel y uno de los ejes de su vida.
Empieza la aventura con esa frescura y esa inocencia, que se verá una y otra vez avasallada por las múltiples batallas y que irá perdiéndose poco a poco, a medida que sale a relucir ese lado salvaje que llevan dentro todos los descendientes de Beorn. Ahora es una guerrera más curtida, pero también más dura y menos abierta que al principio.
Mantiene una relación un tanto extraña con el mago Petyr, aunque su preferida en batalla sea Naiara y desee de vez en cuando despellejar a Lodelix.
La siguiente del grupo es Brida, la elfa, y de la que todos dicen que es la más cercana a “la diosa” según todos los otros miembros del grupo. Es mística y soñadora. Escapó de los bosques élficos para buscar su lugar en la Tierra Media y comprender un poco mejor el sentido del mundo y de su existencia, amén de que querían casarla y ella no lo deseaba ^_^.
Debido a su débil complexión y gracias a sus dotes élficas, no podía ejercer de otra cosa que no fuese exploradora, y aunque al principio se mostraba altiva y alejada del grupo, como si no pudiesen comprender lo que pasa por la mente de un elfo esos humanos con vidas tan fugaces. Sobre todo en el caso de Dwalin, que al ser un enano tenía un enfrentamiento permanente con los elfos. Sin embargo, al ir avanzando los meses llegaron a un punto de entendimiento muy interesante.
A pesar de su ”misticismo” esta elfa, fue humanizándose cada vez más, de hecho seguramente sus congéneres reconocerían en ella más a una semielfa que a una elfa después de muchas aventuras. Ella acuñó la gran frase: “Me cago en toda tu puta raza”, refiriéndose a los orcos.
Por último está Naiara, la preciosa y espontánea dunledina. Con un encanto natural al que ninguno de los integrantes del grupo puede resistir.
Enamorada desde que puede recordar de un elfo, al que busca sin cesar y sin dejar que eso agrie su carácter y mine su constante estado de buen humor.
Es una guerrera aguerrida, que no se amilana ante ninguna aventura, lleve con ella monstruo, animal, malvado mago o cualquiera que se interponga en su manera de hacer las cosas bien. Es, probablemente, con su frescura y su alegría innata, el punto de unión del grupo y la razón por la que todavía ninguno ha enviado a Lodelix a la otra vida, o cómo pueden entenderse unos a otros de esa manera tan sutil.
Cuando hay una buena lucha, está siempre en primera fila con Dwalin. Se compenetran muy bien como guerreros y en la lucha se sienten como verdaderos compadres.
El destino le reserva muchas sorpresas y, la ilusión que lleva tanto tiempo buscando se cruza en su camino cuando menos se lo espera…
Escrito por Sonia Seijas on Miércoles, 9 of Julio , 2008 at 11:49
Hace tiempo que quería empezar con esta nueva vertiente del blog. Hace mucho, mucho tiempo, un grupo de amigos decidió iniciarse en el rol de la mano de Megami-sama y crearon un grupo de aventureros, que por espacio de dos años fueron el terror de la Tierra Media, aunque no por lo eficaces de sus actuaciones, sino más bien porque allí por donde pasaban, nadie quedaba indiferente. Intentaré ir relatando las aventuras de este grupo tan peculiar de aventureros, ayudada de las tiras y dibujos que mis queridos jugadores han hecho a lo largo del tiempo, sobre todo Takichan que es de la que más tengo y es una especialista en deformers. Ya veréis como no os decepcionan, de momento, la presentación de los personajes masculinos.
Dwalin es un guerrero enano muy particular. Orgulloso y de pocas palabras, como es común en su raza, sin embargo tiene un toque irónico que le lleva a ocurrencias jamás pensadas. Siempre es el primero en las batallas, junto a Naiara, para poder poner en práctica todo lo aprendido en sus años de guerra con trolls y orcos.
Posee una hacha mágica, hecho desconocido por sus compañeros (sobre todo Lodelix, que ya habría intentado hacerse con ella de ser así), llamada Golbarg y que posee en su interior un alma iracúnda que tan solo desea sangre y destrucción. Esto llevará a situaciones algo ambigüas y a que sus compañeros a veces se pregunten si está bien de la cabeza.
Otra cosa que le gusta a Dwalin por encima de todo, es fumar en su larga pipa un poco de tabaco, si es tabaco mediano mucho mejor. Eso siempre le ayuda a pensar mejor…
Ahora le toca el turno a Lodelix, un ladrón de poca monta que no hace más que meterse en líos todo el tiempo, sobre todo por su afición al juego y a tomar prestadas cosas que no son suyas. Es pícaro y tiene el alma de un superviviente, a pesar de que está a gusto con sus compañeros, muchas veces sale a relucir ese alma de pillaje y acaban todos resolviendo los embrollos en los que anda metido. Casi siempre termina en cueros ^_^
Durante mucho tiempo ha tenido que arreglárselas solo para sobrevivir, así que por eso le cuesta entender de todo el concepto de “trabajo en grupo” para salir adelante, pero en ocasiones también ha demostrado ser un compañero audaz y dispuesto a ayudar… A veces.
Satxa y él, viven en un constante enfrentamiento entre los principios de una y la filosofía de vida del otro.
El último integrante masculino del grupo central es Petyr, un mago numeroneano, que a su llegada al grupo se muestra altivo y alejado de los demás, pero que poco a poco, va consiguiendo una relación más estrecha con ellos, en especial con Satxa, con la que mantiene una relación amor-odio muy particular, gracias a su lobezno.
Aunque al principio sus dotes como mago no están muy desarrolladas, conforme van avanzando sus aventuras, se vuelve más seguro de sí mismo y por lo tanto su magia se desarrolla hasta momentos que incluso le sorprenden a él mismo, dejando atrás su orgullo racial y formando parte cada vez más del grupo.
Todos ellos tienen historias que contar, pero lo dejarémos para más adelante, ahora la idea es que los vayáis conociendo y os adentréis en sus des-aventuras….